Pizzas proteicas

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Pizzas proteicas

Mensaje por Quim » hace 1 año,


Pizzas proteicas

Después del chocolate, las pizzas probablemente son el alimento hipercalórico más consumido, y tienen la ventaja de que las hay de muchos tipos gracias a la gran variedad de condimentos que se pueden utilizar

En la pizza básicamente lo único que perjudica a la dieta es la masa de harina, pues en el resto de ingredientes pueden utilizarse las versiones light, como por ejemplo queso rallado desgrasado, fiambre de pechuga de pavo, atún al natural, queso fundido desgrasado u otros tipos de quesos light, huevo, trozos de carne magra, conservas de pescado o marisco, trozos de pescado blanco y otras opciones que iré explicando más adelante.

Sin embargo, existe una técnica para conseguir que ni siquiera la masa perjudique a la dieta, que consiste en utilizar una tortilla de huevo entero como masa de la pizza, una opción tan gustosa o más que una masa de harina.



Una tortilla de este tipo es la masa de una pizza proteica. Esta masa es incluso más gustosa que una masa de harina, ya que lo que le da sabor a las pizzas no es la masa, sino los condimentos, si se come una masa de harina sin ningún condimento no sería nada gustoso, sería como comer pan sin ningún relleno, en cambio una tortilla sin nada más ya es gustosa de por si, la gente come tortillas como fuente de proteína, pero nadie come masa de pizza como fuente de nada.

La tortilla debe prepararse con 3 o 4 huevos enteros, que serían 21 o 28 gramos de proteína, sumando 100 gramos del alimento proteico de condimento ya se alcanzan los 40 gramos de proteína, por ejemplo 2 latas de atún o 100 gramos de queso serían otros 20 gramos de proteína, con lo cual si las proteínas de condimento suman 20 gramos de proteína es suficiente con 3 huevos, si las proteínas de condimento suman menos de 15 gramos hay que usar 4 huevos.

En la preparación de la tortilla se puede añadir algo de sal, pero normalmente no es necesaria, pues los condimentos que se utilizan posteriormente ya contienen sal, sobre todo el queso.

El siguiente paso para que la tortilla tenga sabor a pizza es añadir el ingrediente básico de todos los tipos de pizzas, que es el tomate frito, añadiendo 30 gramos de tomate frito (3 cucharadas soperas), lo cual sólo 20 kcal, apenas perjudica a la dieta, sólo un 3%. Hay que repartir bien el tomate frito por toda la tortilla, ya que también sirve para proteger a la tortilla durante la cocción en el horno y evitar que se queme o se seque, no deben quedar los bordes descubiertos, sino luego los bordes tendrían mal sabor debido a la sequedad.





A continuación se añaden las proteínas light, que pueden combinarse entre ellas, como por ejemplo atún al natural, queso light, fiambre troceado de pechuga de pavo o palitos de cangrejo:










Se pueden utilizar muchas otras proteínas para condimentar, estas sólo son unos ejemplos. Se puede utilizar por ejemplo 4 anchoas en aceite, que dan mucho sabor a la pizza, es preferible no sobrepasar las 4 unidades, ya que el aceite perjudica a la dieta, o bien se puede usar trozos de carne fresca cocido o pescado fresco cocido, por ejemplo pechuga de pollo o de pavo cocida y luego troceada, o bien salmón cocido y luego troceado, se podría usar cualquier tipo de fiambre de pavo, se puede usar conservas de pescado, moluscos o crustáceos, por ejemplo caballa, sardina, pulpo, sepia, calamar, almejas, berberechos, mejillones o gambas, o bien se puede añadir huevo duro troceado, incluso trozos de salchicha de pavo, o bien un poco de jamón ibérico o jamón serrano.

También se pueden utilizar verduras y hortalizas, especialmente cebolla salteada previamente sin aceite, la cual da mucho sabor a la pizza. Otros buenos vegetales a añadir son los champiñones, que también dan mucho sabor. El tomate pelado y el pimiento son otras opciones que se suelen utilizar. Estos vegetales apenas perjudican a la dieta, se pueden usar sin temor.

Las frutas se pueden usar en pequeñas cantidades, por ejemplo un poco de piña para una pizza tropical, si se utilizan 50 gramos de piña sólo se perjudica en 25 gramos a la dieta, sólo en un 8%.

Se pueden utilizar condimentos perjudiciales en muy pequeñas cantidades, por ejemplo aceitunas, pepperoni y otros embutidos cárnicos tratados por el calor, pero usando máximo 20 gramos por pizza.

En caso de utilizar proteínas que no sean queso hay que añadir otros 10 gramos de tomate frito por encima para proteger a la proteína del alto calor del horno. Si se utiliza sólo queso o se añade queso encima de las otras proteínas no hay que añadir más tomate frito, pues se trata de que el horno derrita y gratine el queso.



El otro ingrediente fundamental de las pizzas es el orégano, hay que añadirlo al final, añadiendo toda una capa en más o menos cantidad según se desee, entre 1 y 4 cucharadas soperas.






Una vez preparada la pizza, hay que pasarla a un papel de plata o bandeja para colocarla en el horno. Yo suelo usar papel de plata, ya que utilizo un horno pequeño, que es ideal para este tipo de platos:




El tiempo de cocción depende de lo gratinado que se quiera que quede el queso, entre 3 y 7 minutos, sólo poniendo cocción por arriba es suficiente, y este es el resultado final:





Estas pizzas proteicas no perjudican a la dieta, incluso si se utiliza atún como condimento se aumenta la efectividad de la dieta, es decir, una pizza proteica de atún es más efectiva que pechuga de pollo, por lo tanto se podrían comer pizzas proteicas 3 veces al día, comiendo sólo pizza como fuente de proteína y además incluyendo otra dentro de las 200 kilocalorías libres y no se perjudicaría a la dieta, sino todo lo contrario, se aumentaría la efectividad gracias a comer también proteína dentro de las 200 kcal libres.

Las pizzas proteicas son ideales contra la ansiedad por ingerir otros excesos, tipo bollos de chocolate, los cuales sí perjudicarían a la dieta, después de comer una pizza proteica ya no tendrá ganas de comer nada más, el cerebro estará totalmente complacido en ese sentido, con lo cual puede utilizar la pizza proteica como alimento principal contra la ansiedad, junto a las bebidas light. Es importante ir variando en los tipos de pizza, pues si se come siempre el mismo tipo se podría aborrecer la receta, pero si se van variando los condimentos nunca se aburrirá.


Enlace del vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=QU7pnElU3HI

Mi opción preferida son las pizzas preparadas completamente en una sartén, ya que se pueden cocinar en sólo 5 minutos, y a los 7 minutos ya se ha salido de la cocina con la pizza ingerida y todos los utensilios limpiados, así que es una opción ideal para la gente que tiene poco tiempo o que prefiere opciones rápidas.

Arriba se puede ver todo el proceso en forma de vídeo, salgo yo mismo preparando una pizza proteica en la sartén.

Tras entrar en la cocina, se enciende la vitrocerámica o el fuego a potencia máxima y se pone la sartén encima para que se empiece a calentar.

En este primer minuto, mientras la sartén se calienta, antes que nada se lubrica la sartén con aceite, pasando papel de cocina, para dejarla lubricada, pero sin exceso de aceite. Luego, se saca de la nevera los 3 o 4 huevos necesarios, se rompen y se echan directamente a la sartén, sin batirlos, como si se fuera a hacer un huevo frito. Inmediatamente se revuelven los huevos en la misma sartén de modo que las yemas queden bien repartidas, no es necesario que todo quede perfectamente repartido, sino simplemente que el color naranja de la yema esté bien repartido por toda la sartén.

Acto seguido, durante el segundo minuto, se aprovecha para sacar de la nevera el resto de condimentos necesarios, que serían el tomate frito y la proteína que se pondrá encima, por ejemplo queso, y se saca del armario el óregano.

Durante el tercer minuto se aprovecha para quitar el queso de su envase y ponerlo en un plato, para así luego ponerlo encima de la sartén cuando sea necesario. El queso fundido desgrasado suele ser en lonchas, envuelto en plástico, así que hay que quitar el plástico y colocar las lonchas en un plato. Si se van a utilizar otras proteínas, como por ejemplo atún, entonces se aprovecha para abrir la lata, escurrirla y dejar el atún preparado para añadirlo cuando sea el momento.

Finalizado el tercer minuto, tras 180 segundos, será el momento de darle la vuelta a la tortilla, y en este momento ya puede apagarse la vitrocerámica o el fuego, pues con el calor residual será suficiente para cocer el resto.

Tras dar la vuelta a la tortilla, inmediatamente ya hay que añadir el tomate frito, sin removerlo en la tortilla, pues antes de repartirlo hay que aprovechar para añadir el orégano, una vez añadido ya sí se puede remover todo junto con una espátula, de modo que el tomate frito y el orégano queden bien repartidos por toda la tortilla, cubriendo bien los bordes.

Una vez se ha cubierto toda la tortilla de tomate frito y orégano, el último paso es añadir el queso y los otros condimentos deseados, por ejemplo lonchas de queso fundido desgrasado, lonchas de queso havarti light, lonchas de queso gouda light y/o atún, palitos de cangrejo, fiambre troceado o en lonchas, otras conservas, etcétera.

Tras esto, la preparación de la pizza ya se puede dar por finalizada, tras 4 o 5 minutos de cocción en total.

Durante el siguiente minuto, antes de comer la pizza lo mejor es primero guardar todos los alimentos restantes en la nevera, guardar los huevos y el tomate frito restantes, así como el orégano restante en el armario, tirar los plásticos al contenedor de reciclaje de plástico y el papel de cocina sucio de aceite al contenedor orgánico. Acto seguido se saca la pizza de la sartén y se pone en un plato, y se deja reposar un minuto más, mientras se limpia la sartén y la espátula. Una vez limpiado todo ya se puede comer la pizza directamente, ya que al haber apagado la vitrocerámica o el fuego justo después de darle la vuelta a la tortilla, y al haber añadido el tomate frito y el queso, que suelen estar fríos, la tortilla se enfría lo suficiente como para que no queme, así que se puede comer directamente. Una vez comida, el tenedor y el plato se colocan en el lavaplatos y ya se puede salir de la cocina.

Así pues, justo a los 7 minutos después de entrar en la cocina ya se puede volver a salir, con la pizza ya ingerida y con todos los utensilios lavados.

La gente que no disponga de un horno pequeño pueden utilizar este método y hacer las pizzas siempre desde la sartén. De hecho, yo normalmente suelo utilizar este método, raramente uso el horno, ya que para mi la velocidad es importante y me encanta poder comer algo gustoso y poder salir de la cocina sólo 7 minutos después de haber entrado.

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