Ahorro de calorías para invertir en excesos

Conocimientos elementales para tener éxito con la dieta.
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Quim
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Ahorro de calorías para invertir en excesos

Mensaje por Quim » hace 1 año, editado el 10 Ene 2019 19:15 (8 veces)

En la dieta por defecto se añaden 200 kilocalorías libres en el desayuno, para que la dieta sea más variada, pudiendo ingerir cualquier alimento dentro de ese límite energético, y pudiendo intercambiar esa comida con el almuerzo o con la cena.



Sin embargo, 200 kilocalorías puede ser insatisfactorio en muchos casos, ya que esa cantidad se alcanza fácilmente con cualquier pequeña cantidad de un producto de bollería o pastelería, o con alimentos ricos en calorías como arroz, pasta, pan, fritos, frutos secos, salsas ricas en grasas o bebidas



Por ejemplo, una pizza tradicional suele contener de 800 a 1.000 kilocalorías, y de esa cantidad sólo 150 kilocalorías proceden de las proteínas, las 650 o 850 kilocalorías restantes proceden de los hidratos de carbono y grasas.

Entonces, comer sólo 200 kilocalorías de pizza puede ser insatisfactorio, ya que sólo sería una tercera parte de una pizza mediana o una cuarta parte de una pizza grande. Si se comiera más que eso se perjudicaría a la dieta en 1 gramo por cada 2 kilocalorías de más, así que 750 kilocalorías de más significaría perjudicar a la dieta en 325 gramos esa semana, y si se aplicara eso mismo sólo 3 o 4 veces en una misma semana podría ser que ni siquiera se bajara peso.

Sin embargo, existen técnicas de compensación que permiten ahorrar calorías en el resto de comidas.

La idea básica consiste en comer proteína también en el desayuno, para así ahorrar calorías y luego poder ingerir esas calorías ahorradas en otro momento del mismo día o de otro día distinto, que puede ser sumándolas a las 200 kcal libres o incluso incluyéndolas en el almuerzo o en la cena en forma de carbohidratos o postres.

El problema de esta técnica es que normalmente no apetece comer proteínas en el desayuno, no es apetecible comer pechuga de pollo o un filete de merluza para desayunar.

Sin embargo, hay alimentos que sí son apetecibles y también sirven para el desayuno. Estos alimentos básicamente son las conservas de pescado, de moluscos y de crustáceos, además de los embutidos cárnicos, los quesos y los huevos.

En los siguientes 2 gráficos se marcan en verde las proteínas más apetecibles para el desayuno y, en el último gráfico, se recopilan las proteínas más apetecibles, ordenadas según la relación de kilocalorías por gramo de proteína:







Para ahorrar parte de las 200 kilocalorías libres lo mejor es utilizar las proteínas más efectivas, ya que si se utiliza queso de burgos, con una relación de 14,3 kcal/gr, eso serían 10,3 kcal/gr por encima de las 4,0 kcal/gr mínimas, que son las que no afectan a la dieta, la proteína pura, y si se come proteína en el desayuno hay que aportar mínimo 20 gr de proteína, así que 10,3 kcal multiplicadas por 20 gramos serían 206 kcal procedentes de las grasas, con lo cual comer 200 kcal de bollo de chocolate o comer 20 gramos de proteína de queso de burgos tendría el mismo efecto, no se ahorraría ninguna caloría.

Para ahorrar 100 kilocalorías se puede utilizar proteínas de hasta 9 kcal/gr, para ahorrar 150 kilocalorías se pueden utilizar proteínas de hasta 7,75 kcal/gr. No se puede ahorrar 200 kilocalorías, ya que la proteína más efectiva tiene 4,2 kcal/gr, un extra de 0,2 kcal/gr, multiplicado por 20 gramos serían 4 kcal, así que como máximo se pueden ahorrar 196 kcal si se comiera sólo atún al natural, pero lo más normal es ahorrar entre 100 y 150 kilocalorías por cada desayuno proteico.

Otra forma de ahorrar calorías es ingerir las proteínas más efectivas para el aporte proteico, en el almuerzo y en la cena, de ese modo se consigue ahorrar calorías respecto al promedio de 6,5 kcal/gr, que es la relación de la pechuga de pollo. Si se come pechuga de pavo, por ejemplo, se consigue ahorrar 2,1 kcal por gramo de proteína, multiplicado por 80 gramos de proteína sería un ahorro total de 168 kilocalorías, así que se puede conseguir un doble ahorro, entre 100 y 150 kcal de ahorro en la comida de 200 kilocalorías libres y entre 100 y 150 kcal de ahorro total sumando las 2 comidas de proteína:




Una de las opciones más gustosas y rápidas para el desayuno son los quesos desgrasados:



El queso blanco es una opción muy habitual para el desayuno, ya que es rápido de comer y una opción muy gustosa. Personalmente suelo ingerir unas 200 tarrinas al año de este tipo. Existe en 2 versiones: la suave y la 0% materia grasa. La versión normal no es muy grasienta, sólo contiene 6,5 gramos de grasa cada 100 gramos.



El problema del Queso Blanco 0% materia grasa es que es poco gustoso para comerse sin ningún añadido, pues es un poco amargo, con lo cual hay que endulzarlo con algún producto dulce, como por ejemplo miel, dulce de leche, chocolate fundido, caramelo líquido, mermelada, etc. Lo más típico para comer queso blanco es comerlo con miel, pero hay que ir con cuidado, ya que la miel contiene 302 kcal cada 100 gramos, sin proteína, así que cada 10 gramos de miel aporta 30 kcal. Si se come 100 gramos de queso blanco 0% mg y se añade 10 gramos de miel, el valor calórico aumentaría de 67 a 97 kcal y la relación aumentaría de 5,58 a 8,08 kcal/gr, así que lo adecuado es no usar más de 10 gramos de miel por cada 100 gramos de queso blanco 0% mg. Este producto en Carrefour es un poco más caro que la versión normal, pero sólo 12 céntimos más, cuesta 1,87€, y también se presenta en 2 tarrinas de 250 gramos cada una, en total 500 gramos.

● El Queso Blanco Suave normal tiene una relación de 10,89 kcal/gr.

● El Queso Blanco 0% mg tiene una relación de 5,58 kcal/gr.

● El Queso Blanco 0% mg troceado combinado con 10 gr de miel cada 100 gr tiene una relación de 8,08 kcal/gr.

● El Queso Blanco 0% mg triturado combinado con 5 gr de miel cada 100 gr tiene una relación de 6,83 kcal/gr.

● El Queso Blanco 0% mg triturado combinado con 2,5 gr de miel y edulcorante cada 100 gr tiene relación de 6,25 kcal/gr.

Cada tarrina de 250 gramos aporta 28 gramos de proteína. Para no sobrepasar los 20 gramos de proteína y ahorrar calorías se puede comer tres cuartas partes, dejando un cuarto para otro momento. Las tarrinas vienen en tapas transparentes, así que sólo hay que taparlo y comerlo en otro momento. Si se prefiere comerlo entero no es mucho problema, pues, si se usa la opción de 6,83 kcal/gr, ese extra de 8 gramos de proteína sólo serían 23 kcal que no se ahorrarían, pero obteniendo a cambio un placer extra por poder comer más cantidad, así que, por lo general, es mejor comerlo entero. Si se quiere reducir la cantidad de proteína es mejor reducir la del almuerzo o la de la cena. También existen envases más pequeños, de 50 o 100 gramos, con los cuales es más fácil precisar, pues con 175 gramos es suficiente para aportar 20 gramos de proteína.

Con la opción de 8,08 kcal/gr se ahorran 120 kcal, con la de 6,83 kcal/gr se ahorran 140 kcal. Si se come sin nada, para esa gente que les gusta el sabor amargo, se ahorran 170 kcal.



El Queso batido 0% mg es ideal para la gente que le gusta el Queso Blanco tal como me gusta a mi, triturado, batido, así se ahorra este esfuerzo, en cuanto a sabor no hay mucha diferencia entre triturar un Queso Blanco 0% mg y luego añadir miel que tomar Queso batido 0% mg y directamente añadir la miel, más que nada la diferencia es el ahorro del esfuerzo de triturar, y también tiene la ventaja de que se puede precisar mejor la necesidad, pues ya no es necesario comer tarrinas enteras o medias tarrinas, se puede usar la cantidad que se desee, se puede usar 50 gramos, 100 gramos, 150 gramos, 200 gramos, etc. El Queso batido 0% mg contiene 7,5 gramos de proteína cada 100 gr, en 46 kcal, por un precio de 1,41€ en Carrefour por cada frasco de 500 gramos, a un promedio de 6,13 kcal/gr. Tanto el Queso Blanco 0% mg como el Queso batido 0% mg tienen un mismo precio de 0,03€ (tres céntimos) por cada gramo de proteína, sale el doble de caro que aportar proteína mediante huevo o pechuga de pavo, que tienen un precio de 0,016€ por gramo de proteína.

Otra ventaja del queso batido 0% mg es que se puede combinar con edulcorante con mejor efectividad en cuanto al sabor gracias a una mejor mezcla, al ser queso semisólido o semilíquido combina mucho mejor y se endulza con una disolución parecida a la leche. Así pues, mezclando queso batido 0% mg con edulcorante se puede mantener la relación de 6,13 kcal/gr, lo cual es más efectivo que el queso blanco 0% mg con 2,5 gr de miel y edulcorante (6,25 kcal/gr), y es un proceso más fácil, se ahorra tiempo y esfuerzo.



El requesón es más utilizado para pasteles, pues tiene una textura más compacta, pero también se puede utilizar como fuente de proteína con las mismas técnicas que con el queso blanco o el queso batido, pues el requesón normal tiene una relación de 8,0 kcal/gr y el requesón 0% materia grasa una relación de 6,0 kcal/gr, así que son muy buenas opciones.

En todas las opciones de este tipo de quesos, para endulzarlos, en lugar de miel, también se puede usar dulce de leche, chocolate fundido, caramelo líquido o mermelada, de ese modo se consigue más variedad en la dieta. Si se utiliza dulce de leche, chocolate o caramelo hay que fundirlos previamente en un cazo pequeño o en el microondas.

Otra buena opción para combinar con otros alimentos son los fiambres, los mejores son los de Mercadona y ElPozo.

Los de Mercadona (Hacendado) contienen 500 gramos y cuestan 3,00 euros.

El de ElPozo contiene 400 gamos y cuesta 2,90 euros, aunque en Carrefour hay oferta de 2 x 4 euros (2,00€ por unidad).

El de Carrefour contiene 400 gramos y cuesta 2,35 euros.




En Mercadona hay más variedad, pues hay jamón de pavo bajo en grasa, pechuga de pavo 0% materia grasa, pechuga de pavo baja en sal y pechuga de pollo baja en grasa.




El jamón de pavo bajo en grasa contiene 16 gramos de proteína y 93 kcal cada 100 gr, relación de 5,81 kcal/gr y un coste de 0,037 euros por gramo de proteína. Este es el más calórico de todos entre los de Mercadona.




La pechuga de pavo 0% materia grasa contiene 17,9 gramos de proteína y 81 kcal cada 100 gr, relación de 4,52 kcal/gr y un coste de 0,033 euros por gramo de proteína.




La pechuga de pavo baja en sal tiene las mismas propiedades que el anterior, pero con menos sodio, 750 mg de sodio por cada 100 gr, así que este sería el mejor fiambre a elegir. En los anteriores fiambres no se indica el contenido en sodio, pero se supone que es superior.




La pechuga de pollo baja en grasa contiene 15,5 gramos de proteína y 84 kcal cada 100 gr, relación de 5,42 kcal/gr y un coste de 0,039 euros por gramo de proteína. Este es el más caro de todos los de Mercadona, pero también adecuado para la dieta, pues los 1,9 gramos de sal equivalen a 737 miligramos de sodio (1 gramo de sal son 388 gramos de sodio), así que está reducido en sodio.




El fiambre de pechuga de pavo reducido en sal de ElPozo contiene 14 gramos de proteína y 70 kcal cada 100 gr, una relación de 5,00 kcal/gr y un coste de 2,90€ euros por cada unidad de 400 gramos (0,052€ por gramo de proteína), pero en Carrefour hay oferta de 2 x 4 euros, lo cual reduce el precio a 0,036 euros por gramo de proteína. Contiene 1,5 gramos de sal cada 100 gramos, que equivalen a 582 miligramos de sodio, así que es el mejor fiambre de pechuga de pavo en cuanto a menor contenido en sodio, lo cual lo hace interesante para gente que quiera comer grandes cantidades de fiambre al día, por ejemplo 200 o 300 gramos al día no serían un problema, pues serían 1.164 o 1.746 mg de sodio, cuando el umbral de ingesta máxima está en 3.500 mg de sodio al día, así que habría suficiente margen para el resto de alimentos.




El fiambre de pechuga de pavo de Carrefour contiene 12 gramos de proteína y 79 kcal, relación de 6,58 kcal/gr, y un coste de 0,049 euros por gramo de proteína. El de Carrefour tiene una peor relación y es más caro que los de Mercadona.




Así pues, entre todos los fiambres de España, el mejor es el "Pechuga de Pavo - Reducido en Sal" de Hacendado, que tiene una relación de 4,69 kcal/gr, siendo de los alimentos menos calóricos que existen en el mercado, por ejemplo el atún al natural tiene una relación de 4,20 kcal/gr, así que no está muy lejos.

Además, su bajo contenido en sodio, de 750 mg cada 100 gramos, permite poder comer más cantidad, ya que el límite saludable en la dieta es usar un máximo de 1.500 miligramos extras de sodio, además del que contienen los alimentos básicos, pero en este recuento ya se tiene en cuenta el sodio que aporta la proteína, así que más o menos sin contar la proteína el límite estaría en unos 2.000 miligramos de sodio al día, cantidad que se alcanza con sólo 100 o 150 gramos de cualquiera de los demás fiambres, en cambio con el "Reducido en sal" se puede comer hasta 266 gramos sin alcanzar el límite, lo que serían 48 gramos de proteína, así que se puede aportar toda la proteína del almuerzo o de la cena sólo con fiambre, y no sólo es saludable, sino que además aumenta la efectividad, pues se ahorra 1,8 kcal por gramo de proteína respecto a la pechuga de pollo, así que por 40 gramos de proteína se ahorran 72 kcal, se bajan 18 gramos extras de peso, lo que sería bajar 0,5 kilogramos extras al mes si se comiera fiambre todos los días en el almuerzo o en la cena.

Un modo de comer el fiambre es como si fuera bacón, cortándolo en lonchas y cociéndolo en una sartén, de ese modo el sabor se parece mucho al bacón, pero sin grasa. Luego, se puede añadir encima de una tortilla de huevos enteros, de una tortilla de claras de huevo o combinado con huevo frito sin aceite o cualquiera de las recetas con huevos. En Estados Unidos y en Inglaterra se suele comer habitualmente platos calientes en el desayuno, de hecho los estadounidenses comen más de 50 kilos de bacón al año por persona, y gran parte de esta cantidad se come en el desayuno junto con huevos.



También se puede trocear el fiambre, con un rallador o cortándolo en trozos, y luego combinarlo con huevo revuelto.



Otros quesos adecuados son los quesos light, los que tienen una relación inferior a las 10 kcal por gramo de proteína. La relación se sabe dividiendo las kilocalorías por los gramos de proteína. Las kilocalorías deben ser inferiores a 10 veces la proteína, es decir, si tienen 15 gramos de proteína cada 100 gramos, deberán tener menos de 150 kilocalorías cada 100 gramos.

Estos quesos light se pueden combinar con huevo o con otras proteínas, por ejemplo las lonchas de fiambre de arriba con queso por encima también sería una opción muy gustosa para el desayuno, incluso se podría gratinar el queso para que fuera de un sabor distinto a cuando se pone encima en frío, o fundirlo o calentar el queso en la sartén o microondas y ponerlo encima.







Particularmente me gustan mucho los huevos duros con salsas, sobre todo mayonesa light, o bien añadiendo queso fundido desgrasado encima y luego poniéndolo unos segundos en el microondas para fundirlo un poco. También puede combinarse con otros tipos de salsas, como tomate frito, kétchup, mostaza, salsa de soja o cualquier salsa, tipo salsa boloñesa, salsa roquefort, etc., como se utilizan pequeñas cantidades apenas afectan, las salsas de 300 kcal si se usan sólo 10 gramos sólo aportan 30 kcal, y con 10 gramos hay suficiente cantidad para condimentar hasta 3 huevos enteros.

En todas las opciones de combinación de huevo entero con una proteína efectiva se ahorran unas 120 kilocalorías, si sólo se usa clara de huevo con una proteína efectiva se pueden ahorrar 180 kilocalorías, si es clara de huevo con una proteína menos efectiva, pero de condimento, como queso fundido desgrasado, se ahorran 150 kilocalorías.

También se puede comer pan con proteína, aportando máximo 80 kcal con pan, máximo 1 rebanada de pan de molde o 2 panecillos tostados, el resto debe ser proteína, de ese modo se puede conseguir un ahorro de unas 100 kcal. Por ejemplo, se podría combinar 1 rebanada de pan de molde o 30 gramos de otro tipo de pan con 2 latas de atún al natural, 150 gramos de fiambre de pavo, 2 huevos enteros o 4 claras de huevo en forma de huevo duro, tortillas o huevo frito sin aceite, o bien con 100 gramos de queso light, incluso podría ser con jamón serrano o jamón ibérico, o bien salmón ahumado o embutido de pechuga de pavo o de pechuga de pollo en finas lonchas o en conserva. No servirían los embutidos hipercalóricos como bacón, butifarra, chuletas, chistorra, chorizo, fuet, longaniza, morcillas, mortadelas, pancetas, paté, salami, salchichas, salchichón o sobrasada, con este tipo de productos cárnicos hipercalóricos no se ahorraría ninguna caloría.



También se pueden hacer huevos revueltos y combinarlos con atún al natural, sólo combinando huevo entero con atún ya es suficientemente gustoso para comerlo, ahorrando unas 150 kcal, pero todavía se podrían añadir más proteínas:



Por ejemplo, se puede comer huevo duro troceado con atún al natural y palitos de cangrejo, una combinación muy sabrosa. Para darle todavía más sabor se puede añadir 10 gr de mayonesa ligera, de la de 300 kcal cada 100 gr, y sería un plato proteico muy sabroso que permite ahorrar entre 120 y 150 kcal, según si se usa o no mayonesa ligera, incluso si sólo se usa la clara, desechando la yema, se podrían ahorrar hasta 180 kcal, ya que el atún y la clara de huevo apenas contienen grasas, sólo lo contendría los palitos de cangrejo, si se usa además 10 gr de mayonesa ligera se ahorrarían 150 kcal.

Se pueden añadir muchas más proteínas, se podría añadir conservas de almejas, berberechos, sardina, anchoas, caballa, angulas, sepia, calamar, pulpo, o bien gambas, salmón ahumado, trozos de jamón serrano o jamón ibérico, huevas frescas y otras conservas que tengan una baja relación de kilocalorías por gramo de proteína.



El huevo frito sin aceite es otra buena opción sabrosa, se puede combinar con otras proteínas, por ejemplo con trozos de fiambre de pavo cocido en la sartén, para hacer un huevos con bacón, pero con fiambre de pavo en lugar de bacón.

Las tortillas de patatas también aumentan la efectividad, siempre y cuando se preparen sin aceite, sólo con la lubricación mínima, pasando papel de cocina después de añadir unas gotas de aceite, y desechando algunas yemas para así compensar los hidratos de carbono que contiene la patata, haciéndolo así se ahorrarían unas 100 kilocalorías.

Finalmente, las pizzas proteicas son otra forma de ahorrar calorías, personalmente esta es la opción que más utilizo en el desayuno, suelo ingerir pizza proteica para desayunar, es una opción totalmente apetecible, y el ahorro de calorías es de entre 100 y 120 kilocalorías:



La imagen de arriba a la izquierda es una pizza de palitos de cangrejo, la de la derecha es una pizza de distintos quesos, y abajo se puede ver una pizza de atún con orégano y una pizza de trozos de fiambre de pavo con queso y orégano.



Así pues, hay muchas opciones para el desayuno, se podría comer 1 desayuno distinto durante 2 o 3 meses sin repetir ni un solo día, suficiente variedad para que el desayuno sea gustoso, hasta 9 kcal/gr hay 50 alimentos distintos, pero combinando unos con otros se podría conseguir cerca de 100 recetas distintas, suficientes para más de 3 meses.

En estas opciones no se ahorran 200 kilocalorías, eso sólo se conseguiría si se comiera atún al natural solo o claras de huevo solas, sin condimentos, algo que no es gustoso y poco adecuado, así que lo mejor es aplicar recetas como las explicadas en estos ejemplos, que sean gustosas, como una pizza proteica, y así ahorrar entre 100 y 150 kilocalorías.

Estas kilocalorías ahorradas luego se pueden invertir en otra comida, para así poder añadir otros alimentos no proteicos:



Por ejemplo, podría comer productos de bollería o pastelería, como chocolate negro, chocolate blanco, bombones, barritas de chocolate, barritas de cereales, pan con crema de cacao, chocolate a la taza con churros, cruasanes solos, rellenos o de chocolate, madalenas, napolitanas, bollos suizos, buñuelos, dónuts, palmeras normales o de chocolate, miguelitos, cañas normales, de cacao o zebra, brazitos de azúcar, milhojas de cacao, chapelas de cacao, tartas de manzana, copas de chocolate y nata, pastel de requesón con fresas, puddin de pasas, membrillo dulce, trufas de chocolate, galletas, turrones, polvorones, barquillos normales o de chocolate, bizcochos, ensaimadas, sobaos, valencianas, patatas chip de bolsa, ganchitos, caramelos, helados, colines de pan, frutos secos, zumos de frutas o frutas enteras, o bien combinar pan con mantequilla y mermelada, o pan con paté, sobrasada, crema de cacahuete o crema de almendras, y los centenares de opciones que ofrece el mundo de la bollería y de la pastelería, cualquier alimento que usted desee tendría cabida en la dieta.

Todos estos excesos se podrían añadir junto a las 200 kcal libres de otro día, de ese modo se podrían comer las 200 kcal libres más las kilocalorías ahorradas. Si usted durante 3 días ahorra 150 kilocalorías, en total 450 kilocalorías ahorradas, entonces si al cuarto día come 650 kilocalorías (las 200 kcal libres más las 450 kcal ahorradas los 3 días anteriores), la efectividad de la dieta sería exactamente la misma que si come 200 kilocalorías todos los días, pero con la diferencia de que ese día podrá comer algo mucho más abundante, habría sitio para 3 bollos, por ejemplo un cruasán de chocolate, un dónut y una napolitana, lo cual sería una comida mucho más abundante que comer sólo 1 bollo, y esa abundancia aporta mucho placer duradero, se obtiene suficiente complacencia para los siguientes 3 días, es decir, durante esos 3 días ya no habrá ninguna necesidad de comer bollos o pasteles, pues con esa comida se habrá complacido cualquier ansiedad futura.






Esta es la técnica que yo suelo utilizar, pues no tengo necesidad de comer bollos y pasteles continuamente cada día, sino que es un impulso ansioso que aparece cada 3 o 4 días, entonces durante ese tiempo en el cual no tengo esa necesidad procuro ahorrar calorías para que así, cuando llegue ese día, haber ahorrado suficiente para que esos excesos no afecten a mi dieta, y gracias a ello puedo comer de 6 a 8 bollos extras por semana, fuera de las 200 kcal libres, y aun así bajar peso en la misma efectividad que si comiera 200 kcal libres de carbohidratos todos los días, gracias a comer proteínas en el desayuno consigo ese ahorro de calorías que me permiten tener más libertad fuera de las 200 kcal libres, para añadirlas junto a las 200 kcal libres de otro desayuno o para añadirlas en el almuerzo o en la cena de ese mismo u otro día.

Esta técnica es incluso una buena filosofía de vida para mantener peso, pues en una dieta de mantener peso se puede ahorrar calorías gracias a las proteínas y al extracto de té y, luego, esas calorías ahorradas, invertirlas en bollos y pasteles.






De hecho, así es mi propia alimentación en una dieta de mantener peso, casi nunca como ni arroz ni pasta, sino que mis alimentos energéticos son productos de bollería, pastelería y fritos, pero sin subir grasa o incluso bajando grasa, lo cual es un tipo de alimentación mucho más satisfactoria que no comer arroz o pasta, que son alimentos que al final se aborrecen si se repiten demasiado, a la práctica es lo mismo comer 200 kcal de arroz que comer 200 kcal de chocolate, el cuerpo humano no entiende de formas ni sabores, sino que sólo entiende los números matemáticos, y 200 kilocalorías son 200 kilocalorías tengan la forma o el sabor que tengan, da igual si son 200 kcal de verduras y hortalizas o 200 kcal de pizza o empanadas, a nivel energético es lo mismo, ningún alimento sólo por si mismo tiene la propiedad de engordar o de adelgazar, sino que ese efecto sólo depende del aporte energético total, 200 kcal de verduras u hortalizas engordan más que 100 kcal de bollos o pasteles, no importa la forma ni el sabor, ni su contenido en grasas, sino sólo las kilocalorías totales.



Mediante las Tablas nutricionales o las Tablas de combinaciones puede ver cuántas calorías tiene cada alimento gustoso, en los apartados "Azúcares, dulces y pastelería", "Cereales y derivados", "Platos combinados" y otros apartados puede observar los valores energéticos de cada uno de esos alimentos hipercalóricos.



Ahorrar 150 kilocalorías todos los días significaría ahorrar 1.050 kcal semanales, se conseguiría bajar 250 gramos extras de peso, pero bajar 1,5 o 1,8 kg, o bien 2,0 o 2,3 kg de peso por semana más o menos es lo mismo, con lo cual es más satisfactorio invertir esas calorías ahorradas en alimentos hipercalóricos gustosos que no bajar 0,3 kg extras por semana, así que, personalmente, recomiendo aplicar todas las semanas esta técnica de compensación, que permite poder añadir alimentos hipercalóricos gustosos a la dieta sin perjudicarla ni un solo gramo. Como máximo se podría llegar a ahorrar unas 300 kilocalorías al día si se aplican los métodos de ahorro de calorías en las 200 kcal libres y en las comidas de proteína, pero comer sólo proteínas efectivas durante todo el día reduce el placer de la dieta, no sería gustoso comer siempre atún al natural, clara de huevo, pechuga de pavo, pescado blanco, moluscos y crustáceos, pero sí algunos días puede ahorrar en 2 o 3 de las comidas principales del día para así alguno de los días siguientes poder permitirse más excesos.



En lugar de aportar 650 kilocalorías de golpe también hay la opción de cambiar esas 450 kilocalorías ahorradas por pequeñas cantidades de alimentos hipercalóricos gustosos en varias comidas, por ejemplo añadir 150 kilocalorías de fruta, yogur, pastel o café de postre, después del almuerzo y/o de la cena.



También se podrían cambiar por algún carbohidrato, por ejemplo por arroz, pasta o pan, por si algún día apetece comer espaguetis, raviolis, tortellinis, ñoquis, macarrones, lasaña, fideuá, paella, patatas fritas, patatas bravas, tortilla de patatas, boniato, pizza, empanadas o fritos. Todos estos excesos también apetece comerlos de vez en cuando, por ejemplo usted puede ahorrar 150 kilocalorías durante 5 días, así conseguir ahorrar 750 kilocalorías, y luego al sexto día podrá permitirse incluir una pizza entera con masa de harina sin perjudicar a la dieta, o ahorrar 250 kcal durante 3 días y comerla al 4º día, o bien ahorrar 150 kcal durante 3 días y al cuarto día comer un plato de lasaña o canelones sin perjudicar a la dieta.



Las personas que se exceden sin control y aportan 2.000 o 3.000 kcal de golpe en un solo día o en sólo un fin de semana, y el resto de la semana aplican la dieta básica, comiendo las 200 kcal libres y proteínas de 6,5 kcal/gr, son gente que baja peso demasiado lento, de alrededor de 0,5 kg por semana, incluso a veces sólo 0,2 o 0,3 kilogramos, y al final del mes sólo han bajado 1,5 kg, cuando con la dieta básica deberían bajar como mínimo entre 6 y 8 kilogramos, este tipo de personas se cansan de bajar peso tan lento y al final abandonan la dieta.



Sin embargo, las personas que aprendemos a controlarnos, compensando los excesos con estas técnicas, somos gente que aprendemos a excedernos sin perjudicar a la dieta, y es un conocimiento que, al igual que yo, usted podría aplicarlo durante toda su vida, a partir de ahora usted sería mucho más feliz con su propia alimentación, pues usted aprendería a ingerir comidas y bebidas gustosas sin perjudicar a la dieta y sin recuperar el peso una vez alcanzado el peso ideal.





Mucha gente una vez llega al peso ideal, o gente que siempre han estado en el peso ideal, deciden reprimirse y evitar cualquier alimento gustoso, gente que sólo come verduras, hortalizas, carne magra, pescado blanco, y un poco de cereales y fruta, nada más, evitando los bollos, pasteles, embutidos, pan, cualquier carbohidrato al máximo posible, cualquier alimentos rico en grasa al máximo posible, etcétera. Este tipo de mentalidad es innecesaria. Cada día un cuerpo humano requiere mínimo 1.800 kilocalorías de energía, de las cuales unas 500 kcal proceden de las proteínas, las 1.300 kilocalorías restantes pueden aportarse con carbohidratos y grasas, siempre recordando aportar las vitaminas y minerales, pero si se utiliza Multivitamínico ya no hay que preocuparse de ello, y esas 1.300 kilocalorías, mientras estén bien repartidas, no comiendo más de 300 kilocalorías en una misma comida, y dejando un margen de 3 o 4 horas antes de volver a comer, entonces no importa si esas 1.300 kilocalorías se aportan mediante cereales, arroz, pasta y pan, o si se aportan con chocolate, bollos, pasteles y pizza, a efectos prácticos es lo mismo, 1.300 kcal son 1.300 kcal se aporten con el alimento que se aporten, con lo cual, personalmente, si puedo elegir, prefiero aportar esas 1.300 kcal con chocolate, bollos, pasteles y pizza que no con cereales, arroz y pasta, y de hecho yo como 10 veces más de lo primero que de lo segundo, pero mi porcentaje de grasa sigue igual o sigue disminuyendo, en ningún caso subiendo.



En la dieta por defecto se enseña a conseguir la efectividad máxima, pues hay mucha gente que prefiere bajar peso lo más rápido posible, reprimiendo sus ganas de ingerir excesos, que les satisface más la idea de bajar 8 kilogramos al mes y conseguir reducir su sobrepeso de 20 kilogramos en 2 meses y medio en lugar de bajar sólo 4 o 6 kilogramos al mes y tardar 4 o 5 meses en bajar todo ese sobrepeso, gente que le satisface más el placer de obtener resultados rápidos que no el placer que le genera la ingesta de esos excesos.

Sin embargo, si usted es una persona golosa, que le gusta obtener placer con la comida, que sería mi propio caso, pues yo casi todos los días ingiero bollos y pasteles, entonces en la dieta con extracto de té encontrará el modo perfecto para combinar esos excesos con la dieta, pues gracias al extracto de té se consigue generar toda la energía necesaria entre comidas, en 0 calorías, el extracto de té no aporta calorías, sino que genera la energía desde la propia grasa, y gracias al Multivitamínico se consigue aportar todas las vitaminas y minerales en 0 calorías.



El Extracto de Té no es necesario para mantener el peso, pero el Multivitamínico sí es muy útil para así conseguir que una comida pobre en nutrientes, como unas empanadas o una pizza, sea rica en nutrientes y no se perjudique a la salud, pues las vitaminas y los minerales son imprescindibles para para mantener en buen estado los órganos y sistemas corporales, y es necesario aportar el 100% todos los días para prevenir enfermedades y mantenerse joven y saludable.

Yo nunca tomo ni leche ni cereales, porque en esas comidas prefiero ingerir cosas más gustosas, así que el Multivitamínico me ayuda a aportar mi necesidad de calcio, fósforo, magnesio, vitaminas B, hierro, yodo, zinc y otros nutrientes que sólo aportan los lácteos y los cereales, pues sólo con quesos light no cubriría todo y tendría deficiencias, y como a mi me importa mi propia salud procuro no tener ninguna deficiencia, pues no quiero padecer ninguna enfermedad y quiero mantenerme joven.




El Extracto de Té es útil para una dieta de mantener peso sólo para ahorrar las 300 kcal de entre comidas para así luego invertirlas en excesos, durante una dieta de bajar peso el Extracto de Té es útil para convertir la grasa en energía y bajar peso, pero en una de mantener también tiene utilidad, es útil para personas golosas como yo, para ahorrar calorías entre comidas, y luego poder invertirlas en bollos, pasteles y fritos en otras fases del día donde apetezcan más.



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● “Recetas en construcción
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