Errores de pensamiento

Caracteristicas del método y de la dieta.

Errores de pensamiento

Mensaje por Quim » hace 4 semanas, editado el 23 Sep 2020 19:54 (10 veces)

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Muchas veces el motivo de que algunas personas no consigan nunca bajar peso es debido a errores de criterio, creen que pueden conseguirlo aplicando algunas acciones que no saben que son contraproducentes, o algunas actitudes auto-destructivas causadas por la pereza o la ignorancia.

Algunos de estos errores de pensamiento que hay que corregir son:



Hojas de dieta

Algunas personas creen que para bajar peso es suficiente con descargar e imprimir una hoja de dieta que les indique cuáles y qué cantidad de alimentos comer en cada fase del día y cada día de la semana, colgarla en la nevera con un imán y seguirla a rajatabla.

Sin embargo, la mayoría (el 95%) de estas dietas nunca funcionan, debido a múltiples factores, tales como:


Consumo energético no adaptado: Las características corporales, los horarios y el nivel de actividad en las actividades cotidianas, laborales y deportivas hacen que el caso de cada persona sea distinto al de los demás y que no sea adecuado copiar hojas de dieta de otras personas, sólo sirven para casos idénticos, con consumos energéticos, actividades y horarios exactamente iguales o muy parecidas, cosa que sólo sucede el 1% o el 2% de los casos como mucho, hay un 98% o 99% de probabilidad que las hojas de dieta no se adapten a su consumo energético en particular.

No necesita la misma energía una persona de 120 kilogramos que otra de 70 kilogramos, o una persona que trabaja en una oficina que otra que tiene un trabajo físico, tipo albañil, reponedor de supermercado o tareas de limpieza, incluso si tienen un mismo trabajo, pero una tiene turno por la mañana y la otra tiene turno por la tarde, las necesidades energéticas serían distintas en cada fase del día.

Estas diferencias de consumo energético hacen que la ingesta calórica deba adaptarse de forma precisa para que la dieta de bajar peso sea efectiva en cuanto a la reducción de la grasa corporal y a la prevención del hambre por falta de energía.

Una ingesta de calorías superior al consumo energético provocaría que el peso no se redujera, sino que incluso aumentara. Por ejemplo, si la hoja de dieta contiene alimentos por un valor calórico total de 250 kilocalorías en el desayuno de las 07:00 de la mañana, por ejemplo tostadas con margarina y mermelada, lo cual es una comida típica y liviana, pero una persona de 80 kilogramos de 07:00 a 10:00 solamente quema 80 kilocalorías por hora, debido a que la mayoría de actividades son sedentarias, tales como desayunar, ducharse, higiene personal, arreglarse, conducir hasta el trabajo y trabajar en un escritorio de oficina, entonces sería un total de 240 kilocalorías en 3 horas. Esto significa que habría 10 kilocalorías de más que, divididas por 3, provocarían un ligero aumento de peso de unos 3 gramos. Si este pequeño aumento de peso, aunque parezca insignificante, se repite en las 5 comidas del día y todos los días del mes, al final del primer mes habría una subida de peso de medio kilo, y al final del primer año sería una subida de 6 kilogramos, esa persona pasaría de pesar 80 kg a pesar 86 kg, a pesar de copiar una hoja de dieta de bajar peso.

Una ingesta de calorías similar al consumo energético provocaría unos resultados demasiado lentos. Lo ideal para bajar peso suficientemente rápido es conseguir, como mínimo, una diferencia calórica de 100 kilocalorías entre las calorías de la comida y el consumo energético, por ejemplo comer 200 kilocalorías y quemar 300 kilocalorías. Como en las hojas de dieta las calorías no están adaptadas al consumo energético particular, sino que sólo fue una dieta para una sola persona, no para todo el mundo, es muy probable que, aunque consiguiera quemar más calorías de las que ingiere, la diferencia calórica no fuera suficientemente amplia y fuera de solamente de 20 a 50 kcal. La mayoría de dietas que se pueden encontrar por Internet suelen ser de unas 1.200 o 1.300 kilocalorías, lo que son unas 250 kilocalorías por cada una de las 5 comidas del día. En muchos casos es preferible reducir las calorías totales a unas 1.000 kcal e ingerir unas 200 kcal por comida para producir una suficiente diferencia calórica. Si esa misma persona de 80 kg aumenta su consumo energético de 1,0 kcal/kg.hora a 1,2 kcal/kg.hora, por ejemplo de quemar 80 kcal a quemar 100 kcal por hora, entonces, de 10:00 a 13:00 quemaría un total de 300 kilocalorías, por lo tanto, si la comida de la media mañana es de 250 kilocalorías, la diferencia calórica sería de solamente 50 kilocalorías, lo que, dividido por 4, sería una reducción de peso de solamente 12 gramos. Si esta persona de 13:00 a 17:00 vuelve a hacer actividades sedentarias antes de volver al trabajo, tales como ir de compras al supermercado, cocinar, almorzar, mirar la TV en el sofá y hacer la siesta un rato, su consumo energético se reduciría a unas 0,9 kcal/kg.hora en promedio, 72 kcal por hora, así que en 4 horas serían 288 kcal. En el almuerzo y la cena es más habitual hacer comidas de unas 300 kcal, aunque solamente unas 200 kcal procederían de los carbohidratos y las grasas, lo que sería una diferencia calórica de 88 kcal, dividido por 4 sería una bajada de peso de 22 gramos. Luego, si en la merienda de las 17:00 se repite lo mismo que en el desayuno y se ingieren 250 kcal, cuando solamente se queman 240 kcal de 17:00 a 20:00, nuevamente sería una subida de peso de 3 gramos. Luego, si la cena fueran otras 300 kcal, de las cuales 200 kcal de carbohidratos y grasas, y el consumo energético se redujera nuevamente a 72 kcal/hora, en total serían 216 kcal de 20:00 a 23:00, hasta la hora de dormir (teniendo en cuenta que se levanta a las 07:00), una diferencia calórica de 16 kcal, dividido por 4 sería una bajada de peso de 4 gramos. Así pues, esta persona, por culpa de copiar una hoja de dieta y no asegurar una suficiente diferencia calórica en cada fase del día, subiría 3 gramos de peso entre el desayuno y la media mañana y entre la merienda y la cena, y solamente bajaría 22 gramos de peso entre el almuerzo y la merienda y 4 gramos entre la cena y la hora de ir a dormir, más otros 25 gramos que se suelen bajar durante las 8 horas de sueño, en total sería una bajada de peso de 45 gramos al día, lo que serían 1,35 kilogramos al mes, por lo tanto una persona que necesite bajar 20 kilogramos de peso necesitaría 15 meses para conseguirlo, y teniendo en cuenta que a menor peso menor es el consumo energético, por lo tanto menores las diferencias calóricas, podría alargarse hasta los entre 16 y 17 meses, casi 1 año y medio para solamente bajar 20 kilogramos, algo que en mi método, por ejemplo, sólo demora 3 meses en promedio. Muy pocas personas son capaces de aguantar tanto tiempo haciendo dieta, ya sea por desmotivación por los lentos resultados, especialmente cuando se recupera algo de peso debido a algún evento especial, tipo una boda, un cumpleaños, las Navidades, etc., lo cual podría retrasar el objetivo algunos meses extras, o bien por simple aburrimiento, porque este tipo de dietas no incluyen suficiente variedad de alimentos y es casi imposible resistir un año y medio de dieta sin ingerir comidas y bebidas gustosas, muchas personas consiguen bajar peso 2 o 3 meses consecutivos, pero al poco tiempo la ansiedad aparece de forma irresistible, sucumben a las tentaciones y recuperan gran parte del peso perdido.

Una ingesta de calorías demasiada baja provocaría hambre por falta de energía. Tal vez esta persona de 80 kilogramos se diera cuenta que está bajando peso demasiado lento, solamente 1,35 kilogramos al mes, y decidiera reducir las cantidades para producir una mayor diferencia calórica y así bajar peso más rápido. Esto estaría bien si esta reducción estuviera controlada numéricamente, contando las calorías y asegurando que entre las calorías ingeridas y la energía quemada por las actividades cotidianas no hubiera más de 100 kilocalorías de diferencia, de lo contrario se produciría hambre por falta de energía. El hambre es una de las principales causas de fracaso en las dietas, la gente no está dispuesta a pasar hambre para bajar peso y abandonan sus dietas, buscando otras hojas de dieta que, tal vez, no les provoque hambre o, en el peor de los casos, se rinden y se conforman con su peso actual, con la esperanza de que, algún día, encuentren esa dieta milagrosa que les permita bajar peso de forma rápida y sin pasar hambre. Cuando la gente hace dietas por su cuenta o copian las dietas de otras personas, hay un alto riesgo de padecer hambre y ansiedad durante las mismas. Para prevenir estos problemas, o para saber resolverlos rápidamente cuando aparecen, hay que dominar una serie de aspectos energéticos y nutricionales que no se aprenden en el sistema de educación actual, ni en la familia, ni están incluidos en ninguna dieta que se pueda encontrar por Internet, ni se encuentran fácilmente en ningún sitio. Estos aspectos los explico detalladamente en el tema "Hambre y Agua" de la "Fase 1" de aprendizaje, incluyendo el apartado "El hambre según la fase del día", donde explico cuáles son las necesidades energéticas y nutricionales en cada momento del día, para prevenir el hambre. Las personas que no poseen estos conocimientos biológicos elementales, que es casi la totalidad de la población mundial, tienen un alto riesgo de fracasar con la dieta por culpa de los problemas de hambre. No encontrará en Internet ningún sitio que aporte todos estos conocimientos, sólo los encontrará dentro del sistema de aprendizaje de mi método.

Otro problema de las hojas de dieta, o de no poseer conocimientos sobre la biología energética, es el no tener en cuenta los cambios en los horarios y las actividades y seguir haciendo el mismo tipo de dieta en todas las circunstancias. Por ejemplo, si el fin de semana usted no trabaja, entonces deberá reducir un poco la ingesta energética en algunas fases del día. Si se levanta a las 10:00 y de 10:00 a 13:00 y luego de 13:00 a 17:00 solamente hace actividades sedentarias, como ir a la playa, tomar el sol y poco más, probablemente con una ingesta de 200 kilocalorías en cada una de las comidas sería suficiente. Si usted sigue su dieta habitual e ingiere 250 kilocalorías en las 2 primeras comidas, cuando solamente necesita 200 kcal, se reduciría o se anularía la efectividad, o incluso podría provocar una subida de peso. En mi método, desde el principio, enseño todos los aspectos energéticos que es necesario aprender y en la "Fase 2" incluyo el tema "Problemas de horarios durante el año o las vacaciones", donde hago un análisis más extenso de las distintas variaciones de horarios que pueden surgir, para saber adaptar la dieta a estos horarios.

Muchas hojas de dieta no son precisas en las cantidades. Por ejemplo, indican "1 pieza de fruta", "1 ensalada", "1 plato de verduras". Las interpretaciones de estas indicaciones pueden ser múltiples y muy variadas en la cantidad de calorías. No es lo mismo una manzana que un plátano, ni siquiera una manzana pequeña que una manzana grande. No es lo mismo una ensalada compuesta solamente de lechuga, lombarda, tomate y vinagre que otra ensalada en la que, además, se añade queso, maíz, aceitunas y aceite. No es lo mismo un plato de verduras de espinacas que un plato de guisantes, habas, judías, zanahoria y patatas. La cantidad de calorías puede variar mucho de un caso a otro, puede ser que un caso sean solamente 25 kilocalorías, pero que otro caso sean 100 o 150 kilocalorías. Una manzana pequeña serían 81 kilocalorías, mientras que una grande serían 135 kilocalorías. Estas 54 kilocalorías de diferencia pueden ser la diferencia entre bajar o no bajar peso en esa fase del día. Este tipo de hojas de dieta imprecisas son totalmente no recomendadas, pues, para asegurar la efectividad, hay que saber exactamente cuál es la diferencia calórica que se produce entre las calorías de los alimentos ingeridos y las calorías quemadas debido a las actividades.


Gustos gastronómicos personales no adaptados: La mayoría de hojas de dieta incluyen muy pocas opciones en la elección de los alimentos. Por ejemplo, tal vez en el desayuno las únicas opciones son leche con cereales, pan con mantequilla y mermelada o una fruta con café y hay que hacer varios meses de dieta escogiendo solamente una de estas 3 opciones, que en el mejor de los casos serían 4 o 5 opciones. También hay el riesgo de que no le guste alguna o varias de estas opciones y las posibilidades sean menores todavía. Ingerir un mismo tipo de alimentos puede no ser un problema durante 1 o 2 semanas, pero a partir de la tercera semana lo más probable es que empiece a aparecer la ansiedad por comer cosas distintas. Tal vez en el desayuno o en la merienda apetezca comer tortitas de avena, queso blanco con miel, sándwiches de una buena variedad de embutidos, productos de bollería y pastelería u otros alimentos no indicados en la hoja de dieta. Todos los alimentos del mundo tienen cabida en una dieta de bajar peso, pero solamente si se controlan las cantidades, procurando no sobrepasar las 200 kilocalorías por comida. Por ejemplo, una empanada de atún, de las que se encuentran en panaderías, es totalmente adecuada para la dieta, pero debería limitarse la ingesta a solamente 200 kilocalorías, lo que serian unos 45 gramos según las Tablas nutricionales de mi método. Si usted no supera los 45 gramos puede incluir empanada de atún en su dieta sin ningún problema, bajará peso igual de rápido que si come 200 kilocalorías de frutas, yogur, leche, cereales o verduras. Sin embargo, la mayoría de hojas de dieta son muy restrictivas e incluso prohíben cualquier alimento rico en grasas o carbohidratos, especialmente los ricos en grasas, cuando todos los alimentos, sin excepciones, tienen cabida en la dieta, empezando por el aceite, que es el alimento más calórico del mundo, con 900 kilocalorías cada 100 mililitros, que es el máximo posible, incluso el aceite tiene cabida en una dieta de bajar peso si el total calórico de la comida no supera las 200 kilocalorías.


No aportan todos los nutrientes esenciales: Casi la totalidad de dietas de bajar peso son perjudiciales para la salud, debido a que no aportan toda la cantidad de vitaminas, minerales, proteína, fibra y agua que el cuerpo necesita, provocando deficiencias nutricionales que pueden causar efectos secundarios y enfermedades. En realidad, este problema es el más importante, pero la mayoría de gente busca conseguir un resultado, aunque sea sacrificando su propia salud, cuando nunca debería ser así, pero es difícil convencerles de lo contrario, de que deben priorizar el aporte de nutrientes por encima de la efectividad en la reducción del peso, pues son inconscientes de las consecuencias que tiene para la salud un aporte insuficiente de nutrientes, especialmente gente joven, de 20 a 40 años, que todavía no han empezado a padecer las consecuencias de muchos años con deficiencias nutricionales y creen que lo único importante es controlar las calorías. En el tema "Nutrientes" del subforo "Glosario" comento cuáles son exactamente las necesidades nutricionales del cuerpo humano y cuáles consecuencias tiene no aportar el 100% de la cantidad diaria recomendada de cada una de las vitaminas y de los minerales, en total 37 nutrientes, que sumados a la proteína y a los 2 tipos de fibra harían un total de 40 nutrientes esenciales, la deficiencia de cualquiera de ellos tiene graves consecuencias para la salud a corto o largo plazo. Las dietas que no aportan el 100% de la CDR de todos los nutrientes pueden causar problemas varios, como fatiga crónica, sueño, dolores de cabeza, debilidad muscular, anemia, estreñimiento, problemas digestivos y otros tipos de efectos secundarios inmediatos que irán apareciendo progresivamente a lo largo de las primeras semanas, además de otras enfermedades que pueden ir manifestándose posteriormente si se persiste con este tipo de dietas insalubres.



Aprendizaje

Mucha gente cree que es posible encontrar una dieta de bajar peso en la que no sea necesario aprender nada, que sea suficiente siguiendo unas pautas mínimas que puedan leerse en menos de 5 minutos, que a la vez sea una dieta efectiva, saludable y placentera. Buscan algo imposible, algo que no existe y nunca existirá. Ni siquiera existe en mi método, ya que mi método no es una dieta, sino un conjunto de conocimientos que, todos ellos unidos, forman un tipo de alimentación efectiva, saludable y placentera, pero no es nada que pueda conseguirse mediante una mentalidad perezosa, sino que deben dedicarse varias horas de aprendizaje.

Afortunadamente para usted, realicé un gran esfuerzo durante meses para convertir en vídeo todo el contenido de mi método, de modo que, si usted tiene una suficientemente buena conexión a Internet, todos los conocimientos puede adquirirlos sin necesidad de leer ningún texto, solamente mirando y escuchando mis vídeos, así que el esfuerzo mental se reduce considerablemente, en comparación a leer la versión en texto.

Si ni siquiera tiene la predisposición de hacer el insignificante esfuerzo de visualizar vídeos, entonces nunca conseguirá el peso deseado. Puede intentarlo, puede probar decenas y centenares de dietas que encontrará en Internet simplemente escribiendo la palabra "dieta" en Google Imágenes, encontrará miles de ellas, pero lo más probable es que el 95% de estas dietas no funcionen y, si por casualidad, alguna llegara a funcionar, hay un alto riesgo de recuperar el peso perdido, de padecer un efecto rebote, debido a no dominar los conocimientos energéticos y nutricionales. En mi método, cada uno de los segundos que dedique al aprendizaje será un tiempo bien invertido, que le aportará conocimientos útiles para toda la vida.

Debe combatir la pereza y derrotarla hasta completar todas las fases de aprendizaje. Si la actitud es correcta con el aprendizaje y el seguimiento, el éxito está 100% garantizado. Si aplica cualquier tipo de pereza en el aprendizaje, como por ejemplo hacer lecturas en diagonal, saltarse vídeos, no prestar atención durante los vídeos, etc., nunca lo conseguirá.



Seguimiento

Otro de los grandes motivos por el cual mucha gente no baja peso es debido a no disponer de un sistema de seguimiento, de alguien que les ayude durante la dieta a detectar y corregir los errores que estén cometiendo.

La efectividad puede verse notablemente afectada debido a pequeños errores que pueden pasar desapercibidos en caso de no disponer de este tipo de ayuda para detectarlos y corregirlos. Por ejemplo, ya hemos visto antes que un aporte de solamente 50 o 75 kilocalorías de más puede ser la diferencia entre bajar o no bajar peso, o bien de bajarlo demasiado lento, y 50 kilocalorías son solamente 5 mililitros de aceite, así que es muy fácil cometer errores en ese sentido cuando no se controlan las calorías con números, con contabilidades exactas.

A lo mejor alguien piensa que la sacarina es un endulzante sin calorías, cuando en realidad contiene tantas calorías como el azúcar, unas 400 kilocalorías cada 100 gramos, la única diferencia es que la sacarina tiene un poder endulzante 3 veces superior, con lo cual se necesita sólo un tercio de la cantidad de azúcar que se necesitaría para conseguir ese mismo endulzamiento y, entonces, se ahorrran 2 tercios de las calorías, pero, aún así, sigue teniendo calorías, 10 gramos de sacarina son 40 kcal. Si alguien suma las calorías del desayuno, donde toma un café con leche y sacarina, y no tiene en cuenta las calorías de la sacarina, podría estar aportando 240 kilocalorías, en lugar de las 200 kcal máximas recomendadas, con lo cual, entre el desayuno y la comida de la media mañana, habría una diferencia calórica de solamente 60 kcal, en lugar de 100, perdiendo un 40% de efectividad.

Un seguimiento puede ayudar a detectar y corregir este tipo de errores. En cambio, una dieta sin seguimiento tiene un alto riesgo de cometer pequeños errores que, todos ellos sumados, disminuyan considerablemente o incluso anulen la efectividad.

Otro aspecto importante es saber analizar los cambios corporales, que es uno de los apartados donde más errores de interpretación suele haber. Un seguimiento ayuda a asegurar que la progresión en la reducción de peso y medidas sea lógica en relación a las acciones realizadas, en caso de que los resultados sean ilógicos yo puedo detectar que hay un error y realizar una serie de preguntas para detectar dónde estaba el error, para así corregirlo.

Es muy habitual cometer errores en las mediciones, casi nadie se ha librado de nunca cometer algún error en este aspecto. Las interpretaciones de los resultados deben ser científicas, objetivas, sabiendo cuál es la efectividad máxima que se puede alcanzar si no se comete ningún error, sabiendo en cuánto perjudican los excesos a la efectividad diaria, semanal y mensual de la dieta, los alimentos extras que se añaden para dar un placer extra a la dieta fuera de las comidas de 200 kilocalorías libres, aplazando el seguimiento 48 o 24 horas en caso de haber ingerido excesos 1 o 2 días antes del seguimiento, para no incluir un peso fecal extra en la báscula y un extra en la medida de cintura, sabiendo en cuánto reduce el resultado de peso y medidas el hecho de no haber realizado las funciones de evacuación de materia fecal el mismo día del seguimiento, teniendo en cuenta la cantidad de días totales acumulados sin evacuar, y otros factores que es necesario tener en cuenta antes de hacer una valoración objetiva de los resultados.

En mi sistema de seguimiento incluyo formularios de preguntas donde se incluyen todos estos factores previos que hay que tener en cuenta, preguntas para asegurar que las acciones hayan sido correctas. Muchas veces las valoraciones son incorrectas y es necesario enseñar a la persona a interpretar correctamente el resultado e indicarle cuáles acciones debe corregir o cambiar si quiere aumentar la efectividad. En la "Fase 4" incluyo el tema "Valoración objetiva de los resultados" donde explico cada uno de los factores que hay tener en cuenta, con algunos aspectos comentados previamente desde la "Fase 1" en los temas "Medidas corporales" y "Peso corporal". La gente que hace dieta por cuenta propia o que se descarga una hoja de dieta para seguirla a rajatabla, es muy probable que no sean conscientes de la mayoría de los factores que pueden causar interpretaciones erróneas de los resultados y pueden caer en errores de interpretaciones de tal gravedad que incluso abandonen la dieta a pesar de que esté funcionando correctamente en cuanto a la efectividad de la reducción de la grasa corporal, pero como, tal vez, son personas que solamente se fijan en el peso corporal indicado en la báscula, en nada más, no miden las zonas de cintura, cadera, pecho, muslos y demás para controlar los cambios antropométricos, ignoran que el hecho de no evacuar o llevar varios días sin evacuar aumenta el peso fecal, el haber aumentado la cantidad de vegetales o proteínas en la directa durante los últimos días puede causar un peso fecal distinto al de la semana anterior, el haber dormido menos horas que lo habitual añade unos 100 gramos extra de peso a la báscula por cada hora de menos, debido al extra de peso en agua, cambios en los horarios laborales o cotidianos pueden haber hecho que se salten comidas, perdiendo efectividad por cada comida saltada, o en la mujer el ciclo menstrual causa un aumento temporal de los liquidos retenidos, que se acumulan principalmente en la zona de cintura y pecho, pudiendo ocultar por completo el peso real reducido y la reducción de las medidas de cintura y pecho, también puede haber un aumento de peso en masa muscular gracias a empezar a aportar correctamente la cantidad de proteína adecuada en la alimentación, aumentando el volumen muscular de esas zonas donde había deficiencias, crecimiento que se acelera el doble o el triple si se realiza alguna actividad deportiva, pudiendo reducir a la mitad o más los números en cuanto al peso corporal.

Todo ello son factores que hay que tener en cuenta y que en mi sistema de aprendizaje se adquieren correctamente para luego saber interpretar correctamente los resultados. Durante los seguimientos, en caso de que los resultados no sean positivos, gracias a las respuestas a las preguntas de seguimiento, puedo analizar cada una de las acciones realizadas para llegar a la conclusión del por qué de esos resultados. En los formularios se incluye la pregunta de cuál es la valoración de la propia persona con su resultado, para comprobar si esta persona ha aprendido correctamente a interpretar sus propios resultados. En caso de que la interpretación sea errónea le explico detalladamente cuáles han sido los motivos de ese resultados. A veces es debido a errores en las comidas, otras simplemente por no haber interpretado correctamente los cambios. La gente que hace dieta por cuenta propia es habitual que abandonen la dieta cuando no consiguen resultados en el peso corporal en 2 semanas consecutivas, a pesar de que, a lo mejor, han reducido 5 centímetros de cintura, lo cual es un muy buen resultado que indicaría que la dieta ha sido totalmente efectiva, pero que el peso corporal no está reflejando esa efectividad, debido a los multiples factores comentados anteriormente, entre otros.

Aplicar un seguimiento siempre es un esfuerzo extra, más complicado que simplemente seguir a rajatabla una hoja de dieta sin hablar con nadie del tema, siempre es más fácil no hacerlo que hacerlo, pero el hecho de no hacerlo trae grandes consecuencias, reduciendo la probabilidad de éxito a sólo un 5% en promedio. Mi sistema de seguimiento es gratuito, así que es una oportunidad única en el mundo para asegurar que las acciones sean correctas y aumentar la probabilidad de éxito considerablemente hasta un 50% solamente por ello. El 50% restante dependerá de su propia actitud y motivación. El primer 50% (acciones y seguimiento) es mucho más importante que el segundo 50% (actitud y motivación), pues aunque usted tenga muchas ganas de bajar peso y un gran entusiasmo por conseguirlo, de modo que incluso inicia la dieta con alegría, como un nuevo cambio que le va a otorgar una mejor salud y estética, estas ganas no sirven de nada si las acciones aplicadas no son las correctas, la motivación y el entusiasmo desaparecerán rápidamente cuando no haya resultados. Aplicar las acciones correctas son lo que realmente genera los resultados satisfactorios, y estos resultados generan la motivación por seguir persistiendo hasta llegar al peso ideal o al objetivo deseado. Una motivación sin un correcto aprendizaje y un correcto seguimiento no sirve para nada, sería como la ilusión de ser futbolista de primera división sin nunca haber tocado un balón, sin practicar y sin entrenadores.

Para conseguir un objetivo en cualquier ámbito de la vida se necesita siempre un conocimiento previo, un aprendizaje, disponiendo de profesores o entrenadores que ayuden a conseguirlo. Si quiere ser un chef de cocina deberá obtener previamente un conocimiento teórico gastronómico y luego ponerlo en práctica en la cocina, con otros chef que le supervisarán y le indicarán si sus acciones están siendo correctas, analizando su resultado final. Si quiere sacarse el carnet de conducir deberá aprender y aprobar la teoría y luego aprender y aprobar la práctica junto a un profesor de autoescuela. Convertirse en chef o aprender a conducir sin tener el apoyo de otras personas seria un camino mucho más complicado o incluso inalcanzable. Tal vez cometería errores, de los cuales no se daria cuenta, y al no tener nadie que le detecta y corrija esos errores nunca dejaría de cometerlos y nunca conseguiría el objetivo final. Es como intentar cambiar una pantalla rota de un smartphone sin haber estudiado ingeniería electrónica de telecomunicaciones y sin haber leído ningún manual sobre cómo hacerlo, probablemente si realmente quiere cambiar la pantalla rota por su cuenta deba visualizar un vídeo en YouTube donde alguien le aportará esos conocimientos teóricos y prácticos necesarios. Usted podría intentar conseguirlo por cuenta propia, destornillando todo e intentar entenderlo por razonamiento lógico, pero la probabilidad de que cometiera algún error y perjudicara a algún mecanismo del smartphone sería muy grande, la probabilidad de fracasar en el intento sería enorme, probabilidad que se reduciría considerablemente si tuviera la ayuda de algún experto, aunque fuera solamente un vídeo donde se explican las acciones paso a paso, y si además tuviera un familiar o un amigo que pudiera ayudarle en persona al momento e ir indicándole si sus acciones son correctas, advertirle de si ha cometido algún error e indicarle las acciones correctas, entonces las probabilidad de éxito, de cambiar la pantalla correctamente, serían de casi el 100%. Lo mismo ocurre en mi sistema de seguimiento, si usted pone todo el esfuerzo en aplicar correctamente el seguimiento, la probabilidad de éxito será del 100%.

Para alcanzar el 100% de probabilidad de éxito hay que persistir, nunca rendirse. Bajar peso es un proceso biológico, científico, objetivo, no es algo subjetivo como el arte, aunque usted se quiera convertir en pintor/a de éxito o en cantante de éxito, si no tiene el talento necesario probablemente nunca lo conseguirá por más que practique y por más profesores que tenga. La reducción de la grasa corporal es un proceso biológico basado en números y acciones concretas y precisas, un proceso que funciona eficazmente el 100% de las veces si se aplica correctamente. Usted puede leer muchos texos en Internet y visualizar muchos vídeos en YouTube acerca del proceso, puede pasarse decenas de horas intentando obtener la teoría necesaria, pero sólo será a través de la práctica cuando compruebe si realmente funciona, y en casi la totalidad de los casos, por más teoría que haya obtenido, incluso si la ha obtenido a través de mi método, nunca la efectividad será del 100%, porque siempre cometerá algún error inconscientemente. Desde 2007, cuando empecé a ayudar gente, he ayudado a miles de personas, así que conozco exactamente cuál es el camino y las dificultades que surgen durante el mismo. Conozco decenas o centenares de casos de gente que ha probado dieta por cuenta propia y sé cuáles han sido sus resultados. La diferencia en la probabilidad de éxito ha sido enorme entre personas que han dispuesto de mi ayuda y personas que han preferido ir por cuenta propia, por cada 20 personas que han tenido éxito con mi método, solamente 1 persona lo ha conseguido por cuenta propia. Mi sistema de seguimiento es gratuito, así que no vale la pena ir por cuenta propia, sin ayuda, sin seguimientos, pues las probabilidades de éxito se reducirían al mínimo. No hay que pagar ningún dinero para disponer de esta ayuda, cuando probablemente es el sistema de seguimiento más completo del mundo y de la historia, con seguimientos en los días 1, 3 y 7 de dieta, en adelante semanalmente, con seguimientros extras diarios en caso de que haya cualquier problema, con seguimientros extras los días 2 y/o 4 si las acciones de los días 1 y/o 3 no han sido correctas, y con consultas gratuitas a través del foro o de aplicaciones de chat las 24 horas del día con respuestas al momento, si estoy disponible, o a las pocas horas después. Es un sistema casi inmejorable que garantiza el éxito con la dieta. Aunque sus acciones no sean las correctas, al disponer del seguimiento se corrigen esas acciones y, si sigue persistiendo, sin olvidar ningún seguimiento, al final las acciones terminarán siendo las correctas, con lo cual el seguimiento es probablemente lo más importante de mi método, así que lo más adecuado es aceptarlo y aplicarlo hasta llegar al objetivo deseado.

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